miércoles, 30 de mayo de 2012

DE PELÍCULA

Llevo unos días colgando carteles de películas en el margen derecho del blog. Le da un nuevo aspecto a esta página y además, el ejercicio me ha servido para rescatar de la memoria algunas películas que vi hace muchos años y que de alguna forma no pasaron de largo.

Todas ellas me han sorprendido, me han gustado o me han marcado por distintos motivos. Las hay de diferentes nacionalidades: americanas, inglesas, españolas, francesas, italianas, chinas, y también de distintas épocas, muy recientes como This must be the place o muy antiguas y en blanco y negro como The letter. El género más abundante es el drama, aunque hay alguna comedia y un atisbo de ciencia ficción y terror.

Si tuviera que elegir una sola, no sabría con cuál de ellas me quedaría, si bien es cierto que las hay que son superfavoritas mientras otras son sólo favoritas. Estoy segura que me he dejado alguna, de hecho lo sé, pero tenía que parar en algún momento.

Y vosotros, ¿habéis encontrado alguna "peli" favorita en el margen derecho?

lunes, 28 de mayo de 2012

DOMINGO DE FERIA Y CALOR

Merece la pena llegar hasta el final del vídeo aunque sea largo...


Tienes vetado mi nombre,
y yo prohibida la memoria.

Domingo de feria y patines,
Tiempo y verbos que son sólo míos.

Ardillas excitadas,
Algarabía de niños.

Música de guitarra,
Libros, calor y lago sucio que huele.

Sombra de salchichón y patatas fritas;
Jarra de cerveza helada.

Presente incondicional,
Pringue de calipo de fresa.

Futuro perfecto,
Los niños que leen.

Cuaderno de tapas negras;
Sin duda, pretérito indefinido.

El Parque del Retiro ayer...




jueves, 24 de mayo de 2012

INTO THE WILD


En la década de los cuarenta de nuestra vida, todos necesitamos retornar a la adolescencia. En realidad es un camino de ida y vuelta, pero hay que ir; hay que reencontrarse con lo más puro que llevamos dentro para poder alcanzar la sabiduría que sólo llega con los años. Nadie debería oponer resistencia a este viaje al origen. No habrá muchas más oportunidades.

Creo que me ha llegado el momento de empezar a perdonar. Probablemente será un viaje muy largo porque perdonar está mucho más allá de olvidar. Olvidar se puede lograr con pasividad, pero perdonar requiere un cierto empeño. No basta con decirnos "he perdonado", hay que sentirlo, y eso es lo complicado. Por distante que esté el destino, siempre hay que dar el primer paso si se quiere llegar.

INTO THE WILD -Frases fundamentales
(Sean Penn, 2007)

"Voy a parafrasear a Thoreau: más que amor, que dinero, que fe, que fama, que justicia...
dame VERDAD"
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"Lo importante en la vida no es ser fuerte, si no... sentirse fuerte... hallarte por lo menos una vez en el estado primitivo del ser humano, enfrentarte a la piedra ciega y sorda, sin que nadie te ayude, sólo con tu cabeza y tus manos"
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"La libertad y la simple belleza son demasiado buenas para dejarlas pasar"
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“Si aceptamos que la vida humana se rige por la razón, la posibilidad de vivir queda destruida”
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Diálogo entre CHRIS (el protagonista) y WAYNE (uno de los personajes con los que se cruza en su viaje)


"Chris: La sociedad. Ya sabes, la sociedad. Porque ¿sabes lo que no entiendo? No entiendo porqué la gente, porqué cada maldita persona es tan mala con su prójimo tan a menudo. No tiene sentido para mí. Juicios. Control. Todo eso, el espectro entero.

Wayne:  ¿De qué "gente" estamos hablado?

Chris: Ya sabes, los padres, los hipócritas, los políticos, los corruptos…

Wayne: Es un error. Es un error meterse tan profundamente en esa clase de cosas. Eres un joven increíble. Pero te aseguro una cosa: ¡Eres joven! ¡No puedes jugar siempre con sangre y fuego!"
-

"Existe alguna especie de cosa grande que todos podemos apreciar y me suena que no te importa llamarlo dios. Cuando perdonamos amamos, y cuando amamos, la luz de dios brilla a través de ti" 
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"La felicidad sólo es real cuando es compartida"
-


La banda sonora es hermosa. Os la recomiendo.


No quisiera que mis hijos sufrieran por mi culpa como la mayor parte de los hijos de divorciados.


    Gracias, M.

martes, 22 de mayo de 2012

EN ESAS ESTAMOS

Mañana (bueno, más bien hoy) vuelvo al juzgado. No me regodeo demasiado en la idea (desde hace un par de meses ya no puedo fijar los pensamientos desagradables), pero en el infinitésimo instante en que lo pienso, me suben desde el estómago unas ganas inmensas de vomitar (también de matar, pero creo que es delito). Me llevaré el Kindle para la espera: Cortazar es tan interesante que no creo que retire la vista de la pantalla. No sé si llevarme también una trompetilla para oír a la secretaria cuando diga mi nombre y tenga que pasar al matadero. Ah, y la vaselina, ¡qué no se me olvide!

Por lo demás, escribo con muchas ganas una primera novela: creo que voy a poder con ella porque llevo la mitad y los personajes no paran de pedirme que les deje hablar. Son bastante divertidos y no sé de dónde han salido, la verdad. Y es que, aprovechando que me han  insinuado una colaboración, me lo he querido tomar como un reto personal y voy por ello. Curiosamente lo estoy disfrutando muchísimo más de lo que esperaba. La novela deja más libertad que el relato a la hora de escribir porque evoluciona, porque te permite entrar y salir, perderte por un paisaje y después volver sin que sufra la historia. Y encima me he dado cuenta que tengo carrete para dar y tomar, ¡quién lo diría!

En lo que respecta a lo profesional, no sé si con los tiempos que corren contar esto puede sonar presuntuoso, pero lo cuento, porque también debe haber sitio para las buenas noticias, no sólo para las penas: a mediados de junio empiezo en mi nuevo puesto, con unas ganas que había perdido desde hacía años. Mucho más trabajo y mayor responsabilidad, pero ya me hacía falta sentirme útil. Es posible que el exceso de realidad me deje poco tiempo para fantasear pero algo me dice que mi tendencia natural a imaginarme una historia de cualquier mínimo detalle que se me ponga por delante no me abandonará del todo.

En lo personal tampoco me puedo quejar: me aguantan los buenos amigos, tengo buena compañía cuando me apetece, me dedico a mis aficiones (¡cómo tengo las plantas de la terraza y qué bueno me ha salido el pargo de la cena del sábado!) y hago planes, básicamente también con quien me apetece: mis hijos. Nos divertimos, sobre todo cuando no hacemos deberes (estamos de exámenes finales).

La salud, en cambio, ya es otro cantar: la alergia ha llegado puntual a su cita, como todos los años por estas fechas, y mi tristemente conocida espondilitis se ha cebado con el tercer dedo de mi pie izquierdo y de paso me recuerda que tengo sacroiliacas -aunque hacía tres años que me había olvidado de ellas-, y cierto peso sobre los hombros. Era de esperar: a la "espon" le encantan la ansiedad y los malos rollos. Así que amontono cajas de pastillas al lado del lavabo pero no las saco de sus blisters horas antes de tomarlas, ni las alineo por tamaños junto a una pareja de kiwis. Me gusta pensar que hasta en esto de medicarse la improvisación pone su punto de arte.

En lo deportivo, sigo sin aficionarme a la práctica, pero me he llevado alguna que otra alegría últimamente: los niños y yo comimos "chuches" (más de la cuenta) durante el partido. Mereció la pena el pecado.



Volveré de a poquitos...


miércoles, 9 de mayo de 2012

UNA VIDA DE LUJO


No sucedió de repente. Fue la realidad la que lo fue empujando a habitar su mundo imaginario. 

Los niños habían crecido como árboles retorcidos, demasiado retorcidos para entenderlos. Su mujer cada día más distante de él pero más cerca de su amante. Las aulas de la facultad repletas de alumnos,  todos los años diferentes pero siempre esperando que él les contase una asignatura que era la misma desde hacía décadas. Los amigos de la infancia, unos porque se  habían quedado en el pueblo, otros porque habían emigrado a otras ciudades tan pobladas y grises como Madrid. Era lógico que un espíritu curioso como el suyo quisiese escapar de tanta hostilidad.

La pantalla de su ordenador se convirtió en la ventana por la que penetraba en su otro mundo, un mundo donde él era él de verdad, donde ya no era el padre responsable, el marido cornudo, el profesor aburrido o el amigo de los viejos tiempos.

En su mundo imaginario era libre, incorpóreo, anónimo, trivial. Tendía la tela de araña esperando que cayese en ella una presa que riera con sus ocurrencias, que soñara con su cuerpo, que imaginase una vida apasionante detrás de sus palabras sin voz. En ese mundo auténtico se enamoraba, sentía celos, deseaba, se escribía a sí mismo como el protagonista de sus propios relatos; era un observador del Universo. Se encontraba tan a gusto siendo el que quería ser, que cada día le robaba más tiempo al que era en realidad.

Pero cuando Adela, la última mosca que había caído atrapada entre los finos hilos de su trampa, le pidió que le dijera su nombre y que le mostrase su rostro, él dudó. Dudó porque Adela parecía merecer la pena, porque por Adela habría vuelto al mundo real.  Sí, dudó porque ¿de verdad le hacía falta volver? ¿Y si Adela lo rechazaba cuando se encarnase en un hombre con nombre y apellidos, un hombre con cuerpo y cara? ¿Y si ella era como sus hijos, su mujer, sus alumnos o sus amigos?

Decidió ser prudente y no traspasar la frontera de su pantalla aunque la perdiese para siempre. Sí se lo proponía, Adela no dejaría de existir porque desapareciese. Ella seguiría habitando en la siguiente mujer que cayese en su tela, como de alguna manera había habitado en las anteriores. Seguiría desnudándose en su imaginación. Al fin y al cabo, era sólo cuestión de pensarla para tenerla entera para sí, tal y como él quisiera. ¿Quién podría prescindir de una vida de lujo como aquella?


Soñador - © Ben Goossens

(No pude evitar volver a imaginar)

jueves, 5 de abril de 2012

UNAS VACACIONES

Sí, lo dicho: me tomo unas vacaciones. Las necesito para dedicarme a otros proyectos y para adaptarme a todos los cambios que está experimentando mi vida en lo personal y en lo profesional.

Han pasado dos años desde que abrí mi primer blog. Hace unos meses vino el segundo, como una ruptura y como una continuación del primero, todo sea dicho. 

Han sido 244 entradas, 2.276 comentarios y muchos amigos y buenos momentos.

Durante este tiempo no lo he tenido fácil y los que me seguís habitualmente lo sabéis. 

Al principio, Alice estaba perdida y se resistía a tomar el camino que la llevaría fuera del País de las Maravillas, un país que ella misma sabía que no era precisamente maravilloso. 

Su amiga Casandra, siempre tan agorera, ya veía lo que iba a suceder y lo escribió. No podía callarse -aunque si lo hubiera hecho, no la habrían tomado por loca-. Ella  siempre ha sido de defender la verdad, aunque moleste, así que decidió escribir su LIBRO de relatos y acertó de pleno: Alice daría por terminada su excursión por el país de los horrores, y aunque sentiría miedo, acabaría tomando el camino que la sacaría de allí. 

En mitad del trayecto Alice vería la luna también y decidiría contemplarla para no desanimarse. De poco le sirvió a la pobre mujer: tuvo momentos realmente difíciles y desalentadores que ni con luna se soportaban.

Finalmente, cuando el camino se acabó y tuvo que salir del País de las Maravillas Horrendas, le costó mucho cerrar la puerta. Como era lenta de reflejos tardó en darse cuenta de que debía hacerlo. Cuando al cabo se percató de la necesidad, pidió ayuda y gracias a ello, lo logró. 

Ahora Alice tiene que descansar de tanta torpeza y Arancha ser libre. Sabe lo que le ha costado su libertad y por eso cada día la valora más. La defiende a capa y espada y vive pensando menos en los demás y más en ella misma. Es posible que esto no guste, y por eso a veces le entran tentaciones de volver a contar con la aprobación de los que la rodean. Si tiene un momento de esos, sólo tiene que mirar de reojillo para atrás y comparar lo vivido con la calma que disfruta. Como ahora se siente en paz, es consciente de lo mal que ha estado y del daño que le hizo la guerra. Sabe que ya no puede ceder más: ¡por fin es su turno!

Y colorín colorado, hasta aquí hemos llegado.

Durante mi ausencia, os dejo varias cosas que me gustan : 

1.- Una fotografía de Bette Davis en la película "La Carta", 
2.- Un poema de Ángel González titulado "Carta sin despedida", y 
3.- Una archiconocida canción de los Rolling, "Simpathy for the Devil".

Muchas gracias por haber estado ahí todo este tiempo y hasta pronto, espero.




CARTA SIN DESPEDIDA


A veces,
mi egoísmo
me llena de maldad,
y te odio casi
hasta hacerme daño
a mí mismo:
son los celos, la envidia,
el asco
al hombre, mi semejante
aborrecible, como yo
corrompido y sin
remedio,
mi querido
hermano
y parigual en la
desgracia.
A veces -o mejor dicho:
casi nunca-,
te odio tanto que te veo
distinta.
Ni en corazón ni en alma
te pareces
a la que amaba sólo
hace un instante,
y hasta tu cuerpo cambia
y es más bello
-quizá por imposible
y por lejano-.
Pero el odio también me
modifica
a mí mismo,
y cuando quiero darme
cuenta
soy otro
que no odia, que ama
a esa desconocida cuyo
nombre es el tuyo,
que lleva tu apellido,
y tiene,
igual que tú,
el cabello largo.
Cuando sonríes,
yo te reconozco,
identifico tu perfil
primero,
y vuelvo a verte,
al fin,
tal como eras, como
sigues
siendo,
como serás ya siempre,
mientras te ame.






domingo, 1 de abril de 2012

44

Como hoy es mi cumple, me he hecho estos regalos:

1.- La camelia de mi terraza, que explota


2.- El jazmín, también de mi terraza, que ya está en flor y huele genial


3.- Ah, y por supuesto, una foto que sí le hace justicia a George...


miércoles, 28 de marzo de 2012

EL CAFÉ DE LA MAÑANA

A las 10 y a las 12, suelo tomar un café de la infame máquina de la oficina con los compañeros: son los dos mejores momentos de la mañana aunque a veces hablamos de política y de fútbol.

Pero hoy me lo voy a pensar... (y que conste que George me parece el tío más sexi, junto con Richard y Jose, de la gran pantalla)


¡No lo he podido evitar! Me ha hecho tanta gracia...

viernes, 23 de marzo de 2012

EL PESO DE LA LEY


He tardado mucho en decidirme a escribir este post, primero porque es un tema controvertido e interpretable desde distintos puntos de vista totalmente contrapuestos, y segundo, porque escribirlo me suponía abrir la herida y hasta ahora no me he encontrado lo sucficientemente estable como para hablar de ello sin hundirme. 


No obstante, creo que ha llegado el momento de difundir mi caso y, además, deseo leer vuestros comentarios, que estoy convencida serán objetivos por más que a algunos pueda apenaros mi situación. Sé que a otros no les apenará en absoluto, pues ya he reconocido que el tema es muy controvertido, pero aunque vuestro punto de vista pueda ser opuesto al mío, lo admitiré con entusiasmo pues creo que podría serme de utilidad de cara a lo que seguramente tenga que combatir en el futuro.


Como veréis más adelante, en paralelo al relato de mi propia experiencia y precediéndolo, he insertado textos extraídos de distintas fuentes, las cuales os cito convenientemente para su fácil localización, pues fundamentan tanto los hechos que narro como mi conclusión. 


Os animo encarecidamente a opinar y a fomentar un coloquio constructivo con vuestros comentarios. ¡Muchas gracias a los que le echéis ganas!

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PRIMERO:

SENTENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO – SALA I DE LO CIVIL 188/2011 DE 28 DE MARZO DE 2011
FUNDAMENTO SEGUNDO:

Según las actuales tendencias en derecho de familia, se debe distinguir entre lo que se considera carga del matrimonio, según los Arts. 90, D) y 91 CC y la obligación de pago del préstamo hipotecario, que corresponde a la sociedad de gananciales y va ligado a la adquisición de la propiedad del bien.

1º La primera pregunta contenida en este recurso a que debe responder esta sentencia corresponde a si constituye o no carga familiar el préstamo hipotecario destinado a la adquisición de la vivienda familiar. La respuesta de esta Sala es negativa y así nos hemos ya pronunciado en la sentencia de 5 noviembre 2008, donde se dice que:"a) La hipoteca que grava el piso que constituye la vivienda familiar no debe ser considerada como carga del matrimonio, en el sentido que a esta expresión se reconoce en el Art. 90D CC, porque se trata de una deuda de la sociedad de gananciales y por lo tanto, incluida en el Art. 1362, 2ª CC. Por tanto, mientras subsista la sociedad, la hipoteca debe ser pagada por mitad por los propietarios del piso que grava, los cónyuges, y debe en consecuencia, excluirse de las reclamaciones formuladas por el reclamante".

Por tanto, el pago de las cuotas hipotecarias afecta al aspecto patrimonial de las relaciones entre cónyuges, porque si el bien destinado a vivienda se ha adquirido vigente la sociedad de gananciales, debe aplicarse lo establecido en el art. 1347.3 CC, que declara la ganancialidad de los "bienes adquiridos a título oneroso a costa del caudal común, bien se haga la adquisición para la comunidad, bien para uno solo de los esposos", por lo que será de cargo de la sociedad, según dispone el Art. 1362, 2 CC, "la adquisición, tenencia y disfrute de los bienes comunes". Se trata de una deuda de la sociedad de gananciales, porque se ha contraído por ambos cónyuges en su beneficio, ya que el bien adquirido y financiado con la hipoteca tendrá la naturaleza de bien ganancial y corresponderá a ambos cónyuges por mitad.

FALLO:

2º.- Se formula la doctrina de acuerdo con la cual el pago de las cuotas correspondientes a la hipoteca contratada por ambos cónyuges para la adquisición de la propiedad del inmueble destinado a vivienda familiar constituye una deuda de la sociedad de gananciales y como tal, queda incluida en el art. 1362, 2º CC y no constituye carga del matrimonio a los efectos de lo dispuesto en los arts. 90 y 91 CC.

Esto, en lenguaje de la calle, quiere decir que a partir de esta sentencia del Supremo, que además de sentar jurisprudencia es ya doctrina, independientemente de los ingresos mensuales de cada uno de los cónyuges, una vez estos se divorcian, deben pagar cada uno la mitad de las letras correspondientes al crédito hipotecario que tengan contraído.


SEGUNDO:

CÓDIGO CIVIL ESPAÑOL: Artículo 97

El cónyuge al que la separación o el divorcio produzca un desequilibrio económico en relación con la posición del otro, que implique un empeoramiento en su situación anterior en el matrimonio, tendrá derecho a una compensación que podrá consistir en una pensión temporal o por tiempo indefinido, o en una prestación única, según se determine en el convenio regulador o en la sentencia.
A falta de acuerdo de los cónyuges, el Juez, en sentencia, determinará su importe teniendo en cuenta las siguientes circunstancias:
1.       Los acuerdos a que hubieran llegado los cónyuges.
2.       La edad y el estado de salud.
3.       La cualificación profesional y las probabilidades de acceso a un empleo.
4.       La dedicación pasada y futura a la familia.
5.       La colaboración con su trabajo en las actividades mercantiles, industriales o profesionales del otro cónyuge.
6.       La duración del matrimonio y de la convivencia conyugal.
7.       La pérdida eventual de un derecho de pensión.
8.       El caudal y los medios económicos y las necesidades de uno y otro cónyuge.
9.       Cualquier otra circunstancia relevante.
En la resolución judicial se fijarán las bases para actualizar la pensión y las garantías para su efectividad.

La juez que sentenció mi divorcio aplicó la reciente doctrina del Supremo, que he recogido más arriba, y además consideró que, a pesar de que mis ingresos anuales son una quinta parte de los de mi exmarido, este hecho no podía considerarse recogido ni en el punto 8 ni en el 9 del artículo 97 CC, y que por tanto, yo no tenía derecho a percibir una pensión de éste que compensase el grave desequilibrio económico que me provocaba el divorcio. 

Con su sentencia, me abocó, si no lograba un acuerdo posterior con mi exmarido, a tener que declararme insolvente, pedir el concurso de acreedores y la administración de mis bienes, de los que es copropietario mi exmarido. Podéis imaginaros cuál era mi posición a la hora de sentarme a la mesa para negociar la supervivencia mía y de mis hijos. Hacer uso de la posición dominante de uno, cuando se odia y además el juzgado te lo pone en bandeja, es muy tentador.

No fue por tanto tan relevante para la juez el hecho de que yo gane una quinta parte de lo que gana mi exmarido y que me haya hipotecado en un proyecto de vida que sólo dependiendo económicamente de él podía permitirme, como el hecho de tener 43 años, no tener ninguna enfermedad grave, tener estudios universitarios como él, no tener hijos en común y haber estado casada tan sólo un año. 

En consecuencia, tras 8 meses de batalla, de un sufrimiento personal demoledor, que en parte ha quedado recogida en este blog y que ha afectado seriamente a mi salud mental, la sentencia de mi divorcio me obligó a doblar la rodilla en tierra y aceptar lo que quiso ofrecerme mi enemigo y el ser al que más he odiado en mi vida. 

A saber:

1.- Que le cediese el uso de la casa hasta que se produjese la venta de la misma haciéndose cargo de los gastos. Yo, a cambio, tenía que coger a mis hijos de 7 y 11 años, que tienen su colegio a 5 minutos andando de casa, abandonarla y costearme un alquiler, mientras él y sus hijos mayores de edad, que van a la universidad, se quedaban. 

2.- Que firmase la obligatoriedad de vender la casa, en plena crisis del sector, antes de 2 años y según un plan de bajadas fuertes de precio que me afectan, en valor absoluto, mucho más a mí que a él por ser yo la propietaria mayoritaria y por tener una quinta parte de su capacidad de recuperación económica.

3.- Que le cediese por una limosna mi parte de los gananciales, porque al haber sustraído en el mes de junio sin mi consentimiento todo el dinero de nuestra cuenta para amortizar un crédito personal de su empresa, nos quedamos en descubierto durante 8 meses seguidos y, tras el divorcio, yo no pude obtener financiación en ningún banco porque mi calificación se había resentido considerablemente por su administración dolosa de los capitales comunes. Por el contrario, a él, la pérdida de calificación no le afectó de la misma forma, porque tras el divorcio, el mismo dinero ganancial que se llevó meses antes, se lo devolvió su empresa esta vez con carácter privativo. 


Porque él había logrado “blanquear” un robo, podía dictar las reglas y marcar el paso de baile como a él más le placiera. 


Además, para complicar aún más mi situación, pendía sobre mi cabeza la denuncia que me pusieron él y su hija en comisaría por haber destrozado todos los marcos de fotos que encontré por casa el día que me notificaron la sentencia de divorcio, denuncia que había progresado como juicio de faltas. Perder la cordura cuando tu vida se va a la mierda parece ser que no tiene justificación.


TERCERO:

INFORME SOBRE DESIGUALDADES SALARIALES DE 22 DE FEBRERO DE 2012. UGT – SECRETARÍA CONFEDERAL PARA LA IGUALDAD – DPTO. CONFEDERAL DE LA MUJER TRABAJADORA

“Las ocupaciones que nos permiten relacionar salarios con niveles de formación, demuestran que a mayor nivel de formación mayor discriminación salarial. El argumento que durante años se ha mantenido que la menor cuantía de las remuneraciones de las mujeres, eran debidas a su falta de formación, no se sostiene.

En las ocupaciones que se requiere una titulación de primer ciclo universitario, las mujeres perciben un 88,7 por ciento del salario de los hombres, un 11,3 por ciento menos que ellos. Mientras que en las profesiones que exigen una titulación de segundo y tercer ciclo universitario, las mujeres perciben solamente un 83, 2 por ciento de lo que perciben los hombres en la misma ocupación, soportan unas diferencias del 16,8 por ciento.” 


El informe completo lo tenéis en el siguiente ENLACE

La conclusión de este informe no requiere ninguna explicación por mi parte. Es demasiado evidente para todo el mundo lo que sucede en nuestra sociedad.


CUARTO Y FINAL: MI OPINIÓN



La desigualdad de oportunidades y de salarios entre hombres y mujeres es una realidad que se produce en nuestra sociedad, que está contrastada por numerosos estudios y estadísticas, y que es reconocida oficialmente por distintos órganos de gobierno nacionales y comunitarios. 


Las leyes no pueden ir por delante de la sociedad en lo que a igualdad de obligaciones entre hombres y mujeres se refiere si las oportunidades para obtener derechos salariales distan de ser las mismas.


Con esta opinión no quiero defender otras circunstancias que se recogen en el código civil y en otras jurisprudencias que protegen justificada o injustificadamente los derechos de las mujeres frente a los de los hombres. No es mi intención valorar a quién protege más la ley,  simplemente quiero denunciar una doctrina reciente del Supremo de la que yo he sido víctima, creo que de forma injusta.

Es muy probable que a partir de ahora se abra para mí una vía de lucha. Estoy segura que no soy ni la primera ni la última mujer que se ha visto o se verá afectada por lo que aquí refiero. Es cuestión de que se propicie el contacto entre nosotras para que nos asociemos y denunciemos.

lunes, 19 de marzo de 2012

LA TERRAZA QUE CRECE

Nadie podrá decir que en casa del herrero cuchillo de palo o en casa de la agrónoma flores de tela.

Poco a poco, la terraza va creciendo y ¡no me falta trabajo!

Una gardenia jazminoide, una hortensia, una azalea, las hiedras para la celosía que he adosado a la baranda para levantarla un poco y que no impresione tanto. Un laurel, que huele que da gusto, un kalanchoe, que aunque digan que es de interior, yo siempre lo tengo fuera. Un jazmín, dos verbenas agradecidas, bulbos de jacinto... Todas se suman al saúco, el aloe y el draco que han sobrevivido a la última mudanza. Otras se echaron a perder.

Son horas de trabajo que dan satisfacción, y las que me quedan aún, porque no he terminado. Cargar los muebles del Ikea, montarlos, cargar en varias tandas las plantas nuevas, trasplantarlas, entutorar las trepadoras, barrer mucho el desaguisado que se monta, retocar las plantas viejas, regar cada día más  y más macetas... Y las manos y las uñas sucias de tierra húmeda: siempre me ha gustado la sensación, ¡qué aroma más agradable!

Y aquí tenéis el resultado. Faltan una mesa y cuatro sillas para comer cuando el tiempo vuelva a ser bueno y otras plantas de flor que van en las jardineras de la baranda, pero ya se puede enseñar con orgullo.